Te prometo
colorear de dudas tus momentos de soledad,
llenar de flores la tumba donde yace la confianza, cercenarte cada mañana un amanecer con mi más filosa balada.
Prometo darte un corazón
rendido a la razón, mi esperanza estribada en las estadísticas, mi alma en pleno éxtasis alérgico a tu alegría.
Prometo ser el viento
que hará ondear la bandera más culpable, el ético camino de vuelta, te prometo ser ese polo magnético igual de tus labios.
Te prometo un antónimo
para todos tus sinónimos de “sueño”.